El uniforme se entrega, pero el compromiso con la patria permanece
Hay reconocimientos que tocan el corazón y tienen un significado muy especial. Recientemente, tuve el inmenso honor de recibir un homenaje en el Colegio Militar General Santander, un espacio que me recuerda la vocación principal que ha guiado mi vida entera: servir a los demás.
Primero tuve el orgullo de servir a mi país como militar, portando el uniforme con honor. Hoy, esa misma vocación me acompaña desde el servicio público trabajando por todos los santandereanos.
Un trabajo por quienes han dado todo por Colombia
Este reconocimiento nos motiva a seguir trabajando incansablemente, junto a los amigos de COOSAMIR, por nuestros veteranos, nuestros reservistas y por todos los jóvenes y sus familias que un día tomaron la valiente decisión de servir a la patria y honrar nuestros símbolos para construir nación.
Es fundamental honrar a quienes entregaron parte de su vida por Colombia. Porque el servicio a la patria no termina cuando nos quitamos el uniforme; al contrario, se transforma en un compromiso inquebrantable, en gratitud y en un trabajo permanente por el bienestar de nuestra gente.
Gracias de corazón al Colegio Militar General Santander por este emotivo detalle. Como siempre lo he dicho: el uniforme se entrega, pero el compromiso con la patria permanece para siempre. ¡Seguimos trabajando por Santander!
